La literatura infantil clásica está llena de cuentos con personajes terroríficos: madrastras que quieren matar a sus hijas, padres que abandonan a sus hijos en un bosque, brujas que practican el canivalismo comiendose a niños, animales que terminan en hogueras por ser “malos”(¿a que me suena eso?, bueno no vamos a cambiar de tema)

El caso, es que a pesar de tener una colección de cuentos clásicos heredados en casa , siempre hemos evitado leerselos a los niños. Para nuestro gusto hay demasiada, crueldad, encasillamiento, machismo,juicios categóricos sobre el bien y el mal… no es el tipo de enseñanza que le queremos dar a nuestros hijos.
En nuestras salidas por el campo, D descubrió el cuento de Hansel y Gretel que una mamá le contaba a su pequeña; cuando llegamos a casa D me pidió que se lo contara.
Yo accedí a contarselo pero le explique que ese cuento a mi no me gustaba y el por qué; así que le propuse:
-¿Quieres que hagamos nuestro propio cuento de Hansel y Gretel?
Él accedió entusiasmado ,no sé si por usar las tijeras y el pegamento ó por la idea en sí, pero bueno, fuera por lo que fuese nos pusimos manos a la obra.
Esa tarde estuvimos recortando las imágenes (D con algo de ayuda) y luego las pegaba en un folio,las imagenes no van en el mismo orden que la historia original, y como vereis ha habido que modificar algo los dibujos para hacerlos más divertidos.
 Yo le iba contando la otra historia :
Aquí os la pongo resumida:
Había una vez dos niños, Hansel y Gretel a los que les gustaba mucho el campo..
un día sus padres decidieron hacer una excursión, así que la noche antes planificaron sobre el mapa, el sitio al que querían ir mientras Hansel y Gretel escuchaban desde sus camas llenos de emoción…

Hansel y Gretel empiezan a jugar y se separan del lado de sus papas, hasta que se dan cuenta de que están perdidos.
Un pajarillo les guia hasta una casa muy extraña…
que ya sabéis de lo que está hecha ¿verdad?
Dentro de la casa una Bruja “piruja” los atrapa y los encierra sin dejarles salir.
-¿Por qué les haces eso?.- Le pregunta su único amigo ,un viejo cuervo.
-¡¡Porque estoy harta de estar sola!! ¡¡Quiero que se queden conmigo para siempre!!.-Contesta la pobre Bruja “piruja”.
Su amigo cuervo le enseña a la Bruja que el corazón de las personas es libre, no se puede retener por mucho que tú lo quieras en contra de su voluntad.
-Si de verdad quieres dejar de estar sola y que te vengan a ver más a menudo, regálales tus mejores cualidades, tienes muchas, seguro que ellos sabrán apreciarlas, igual que yo.-Le dijo su amigo.
La brujita hizo caso de su amigo el cuervo y después de pedirles perdón a los niños les hizo un chocolate con rosquillas para chuparse los dedos.
Pasaron toda la tarde contando historias muy divertidas, historias de magias y hechizos que sólo la Bruja Piruja sabía.
Al día siguiente, sabéis quien volvió a visitar a nuestra Brujita ¿no?
**Las ilustraciones son de la colección cuentos Clásicos de la editorial multilibro.sa
y están hechas por Francesc Rovira.
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