Hoy, día 1 de Agosto, estamos de fiesta, es el día mundial de la lactancia materna. El blog maternidad continuum ha lanzado una propuesta a todas las mamas que quieran participar hablando (en sus blogs o en facebook) de su vivencia, opinión, experiencia…sobre la lactancia materna.
Se colgarán a lo largo de la semana los links de los blogs que participen, por si os interesa leer las experincias y visiones de las otr@s mamás y papás (que siempre son muy enriquecedoras).

Antes de quedarme embarazada sabía que la lactancia materna era algo bueno, tanto para la madre como para el niño, así que durante el embarazo de mi primer hijo leí muchos libros para  in-FORMARME sobre el tema; uno de los libros que más me ayudo a ver las cosas desde otra perspectiva  y a tener claro que por encima de todo quería dar la teta a mis hijos, fue el conocídísimo libro de Carlos González, Un regalo para toda la vida.
Después de leer varios libros sabía cual sería mi postura. ¡¡quería darle a mi hijo lo que para mí era lo mejor !! Gané  confianza: si millones de mujeres lo habían hecho a lo largo de los años en todo el mundo, ¡¡yo también podría hacerlo!!, lo disfrutaría y viviría como una etapa preciosa en nuestra relación madre -hijo.

Durante estos últimos años una de las cosas que he aprendido y que sigo aprendiendo, es que no es “bueno” dar las cosas por sentado. Las ideas preconcebidas a veces entorpecen, puesto que no nos dejan ACEPTAR la realidad tal cual viene o te OBCECAN a mantener un determinado esquema mental que, a veces, produce frustración.

Y eso fue un poco lo que me pasó con mi primer hijo: yo me imaginaba una lactancia plena, tranquila, feliz.. pero la realidad de los comienzos fue otra: un pequeñín de poco más de dos kilos, con dificultad para la succión por falta de fuerzas; deshidratación los primeros días por insistir en la teta y no aceptar darle suplementos; sentimientos de culpa, confusión…

“¿QUÉ ESTOY HACIENDO MAL?”

Volvemos a empezar: sacar leche con sacaleches, llenar una jeringuilla y meterle la leche en la boca ayudándole a tragar moviéndole la mandíbula…¡¡Uf!! Esto no es lo que yo había imaginado.
Un bebe con llanto continuo por el día y por la noche, asociado a un reflujo gastroesofágico moderado-severo que nos impedía descansar a todos…¡Todo el día con la teta fuera y un niño que no paraba de llorar! Y que, además, cogía peso muy poco a poco.¡Qué duro es esto!

Empezamos con los suplementos de biberón con leche para prematuros, pero yo insistía, primero mi leche y luego la del biberón. Pasaron las primeras semanas y, sin la falta del estímulo de la succión, notaba como poco a poco iba produciendo menos leche. De nuevo frustración por pensar que estaba haciendo todo lo que podía (y más) para que, al final, la lactancia se fuera al garete.

Pero tuve suerte, mucha suerte de rodearme esas primeras semanas de gente maravillosa: de mi pareja con su apoyo y ayuda incondicional, por no cuestionarme mis decisiones aún en momentos muy difíciles para todos; la  ayuda de mi amiga N., asesora de lactancia, que todas las tardes después del trabajo (a las 10 de la noche) venía a verme a casa, me ACOMPAÑABA y me SOSTENÍA, para que yo pudiera sostener a mi bebe, mientras me preparaba 2 huevos fritos porque llevaba 8 horas sin comer y sin beber… Nunca lo olvidaré.

Como ya le estaba dando la mayor parte de las tomas de leche artificial y yo cada vez me notaba menos leche, decidí probar el relactador de medela, (mira que soy cabezota, je,je): un sistema en el que el bebe toma la leche artificial, pero a la vez está succionando de tu pezón, de manera que se sigue estimulando la lactancia materna.

Pasó el tiempo, y a los 4 meses y medio puedo decir que, al fin, mi hijo ¡¡solo tomaba leche de mi teta!!!

Estuvo tomando leche hasta el año y medio, momento en el que decidí dejarle de dar el pecho, para volver a recuperar mis reglas y volverme a quedar embarazada. Nació la pequeña E, y con ella todo fue muy fácil desde el principio, quizás más parecido a lo que tenía en la cabeza en ese primer momento; disfrutando plenamente de la lactancia desde el primer momento, pero  no por ser una experiencia mas placentera creo que fuera  mejor; ni mejor ni peor; fue simplemente diferente, como cada hijo que tenemos, como cada experiencia que vivimos, nos enseña cosas nuevas y nos CAMBIA
por dentro (y también por fuera,ja,ja)

Con la pequeña E., D. también quiso probar de nuevo la teta y ¡¡se reengachó!! Así que desde hace algo mas de año y medio estamos disfrutando de lo que para mi es un regalo:  la lactancia en tándem.

Para las mamás que están en esos primeros meses ó para las que estáis esperando y habéis elegido dar el pecho, permitirme un consejo: pedid ayuda cuando lo necesitéis,(hay un montón de gente experta  y dispuesta ayudaros), hablad con otras mamás, buscar gente afin con la que poder intercambiar experiencias,dudas, desahogaros si lo necesitáis… sentir el apoyo y la empatia de  un grupo es muy importante ;apoyaros en vuestra familia o pareja, si podéis; es fundamental un buen apoyo social y familiar para que todo vaya bien; y… si a pesar de todo no es posible..quedaros con lo bueno, con la experiencia, con los pequeños ratos de alegría,conexión y sintonía con el bebe…que hayáis vivido, no dejéis que los sentimientos de  culpa o frustración os  impidan disfrutar de esos primeros meses tan especiales con el bebé.
Cada mamá tiene sus circunstancias, no se es mejor o peor madre por dar la teta , hay otras muchas formas de dar AMOR.

Aún asi, a pesar de las dificultades, a pesar de los momentos duros,… son tantas las ventajas, y tanto lo que  aporta…hay  momentos  tan ,tan bonitos y tan tiernos que merece la pena intentarlo y luchar por ello, si esto es lo que has elegido para tus hijos.

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