Comienza oficialmente la temporada de moras

Aunque la mayoría aún estan rojas, ya hay algunas listas para comer…
Y teniamos tantas ganas de ellas, que no pudimos resistirnos a recolectar las primeras de la temporada.
E , con 19 meses, ya sabe que moras se comen y cuales no
asi que se dedica a hacer su propia recolección, de la mano a la boca, sin llegar ninguna a la bolsa 😉
Nos parece importante enseñarles desde pequeños las cosas que se comen y las que no se deben comer en el campo.
Cada estación tiene su belleza, ahora el campo se llena de hierbas de San Juan ó Hiperico.
En algunos lugares también se llama “pericón” y aunque se puede utilizar de muchas maneras, lo más habitual es hacer oleomacerados “aceite de hipérico” en general es antiséptico y antiinflamatorio, pero si quereis conocer mas sobre los beneficios de esta planta podeis leer por ejemplo aqui sus propiedades.
También recolectamos algunas ramas para hacer el aceite en casa.
Seguimos caminando y nos encontramos con un montón de enebros que están ya cargados de bayas, aunque todavía verdes; cuando estan maduras y tienen ese color morado tan característico es cuando se pueden usar para la elaboración de la ginebra ,como aromatizante.
Las encinas ya empiezan a tener sus frutos.
D y E deciden buscar aventuras al otro lado del rio:

 

Enseguida encuentran arboles para trepar:
Cuando salimos al campo, intentamos en lo posible, no ayudarles para subir a los sitios, ellos ya saben que si no pueden subir es que todavía no están preparados para ello.
Nos parece una manera de aprender los limites físicos  muy enriquecedora que proporciona el medio natural…
Aunque si nos piden ayuda para bajar, normalmente solemos hacerlo.
Primero intentamos que lo hagan ellos solos, dándole opciones , pero si después de animarles siguen insistiendo en que los ayudemos, pues los ayudamos.
Pensamos que el aprendizaje de subir es diferente que el de bajar, y que los niños son capaces antes de subir a determinados lugares que bajar de ellos.
Mientras ellos se divierten trepando y colgandose de los arboles, yo sigo recolectando aromáticas para la cocina.
Un poquito de  romero silvestre.
Y D me ayuda con el tomillo:
De repente, nos encontramos una explanada con arena:
¡¡Yuhu!! lo primero es tirarse en plancha y nadar..
Después D decide empezar a hacer letras:
La O
La D de su nombre:
La i
La A:
En el blog aprendiendo todos de todo, un blog muy interesante sobre aprendizaje autodidacta y unschooling, su autora, Yvonne Laborda, comenta varias veces que un niño empieza a tener interés en escribir cuando se tiene algo que decir(un mensaje escrito) y a quien decírselo(el que recibe el mensaje ).
Creo que tiene razón; D ultimamente está mostrando mas interés en saber la forma que tienen las letras, se va acercando su cumpleaños (4años) y quiere dar a sus amigos la invitación escribiendo sus nombres en ellas.
Así queda la ropa de D después de la sesión de lectoescritura, je,je
Nos seguimos encontrando insectos interesantes por el campo para pararse a observar
Sigo asombrandome de cómo es posible que los abejorros sean capaces de volar tan bien, con esas minúsculas alas..¡.pero lo hacen! y gracias a ellos la ciencia avanza 😉
Y como no podía acabar de otra manera, terminamos la tarde,¡ subiendo piedras!
D y E deciden escalar una plaquita de granito tumbada.
D lo hace descalzo y sin ayuda. E aunque sube sola, necesita algo de asistencia de papá.

 

Foto de la cumbre:
¡¡Que alto!! grita contenta E.
¡¡¡Cómo me gustan estos paseos!!
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